Carrito

¿Alguien ama la navidad? Ese periodo tan tierno, en el que desbordamos de felicidad y paz… ¿Paz? ¿En serio, “paz”? El que lo pensó probablemente jamás tuvo que organizar una cena de Navidad. Carreras, sustos, más carreras, más sustos. ¿Qué podemos hacer para prevenir el síndrome de estrés posnavideño?

La clave es: la organización.

Los días anteriores, toma papel y bolígrafo. Piensa y escribe tu menú de -Navidad. Plato por plato. Ingrediente por ingrediente. Prepara una lista de la compra y tendrás la mitad del camino allanado.

No dejes para mañana lo que puedas hacer hoy.

Con una buena planificación, lograrás dividir la carga de trabajo en varios días y ganarás en paz interior. Puedes optar por comprar el marisco y el pescado esta semana y congelarlo, o comprarlo para recibirlo el día 23, eso sí, más caro.  Mejor que no lo dejes para el último día y encárgalo con antelación, no vaya a ser.

Si no quieres agobiarte el día D, te aconsejamos un menú inteligente:

Entrantes: Puedes probar hortalizas frescas preparadas de forma original. Fáciles de hacer y en tiempo récord. Además, las podrás dejar preparadas con antelación.

Primer plato:  El marisco es todo un clásico de la Navidad y está bien mantener las tradiciones. Si compras con antelación unas buenas centollas de la Ría, puedes cocerlas y congelarlas, y no tendrás más que servirlas en la mesa el día de Navidad. Recuerda preguntarnos por las instrucciones de cocción y de preparación a la hora de hacer tu pedido.

Segundo plato: Intentaremos evitar las carnes grasas (como el cordero) que derivan en digestiones pesadas. En lugar de eso, apostamos por el también clásico besugo de Navidad, o una lubina salvaje al horno.

Postre: Sin dudarlo, fruta. Probablemente no te guste mucho la idea, pero piensa que luego os vais a poner morados de turrón. ¿o no?.

Emborrachaos.

Riega bien vuestro homenaje para inundar de risas las conversaciones. Pero con sentidiño.  Pon tu nota personal a la hora de conseguir un buen equilibrio entre la comida y el vino. Si no lo tienes claro, prueba con estos maridajes:

El Albariño Lagar de Costa o el Casal de Armán combinarán bien con una lubina salvaje o un besugo y con una centolla cocida.

El Calabobos o el Armán Finca Mi Senhora acompañarán muy bien tanto a un bogavante a la parrilla como a un plato de moluscos de concha, o a un rodaballo salvaje.

El Lagar de costa barrica combina bien con pescados y mariscos condimentados o marinados.

Disfruta.

De la cena y de la organización. Se trata de vivir estos días de forma relajada, de planificar los preparativos con mucho amor y cariño. Y de pronto, mágicamente, tendrás una fiesta increíble en tu casa.