pulpo a la gallega

Receta auténtica del pulpo a la gallega. Una de las recetas más importantes de la cocina gallega. Preparación paso a paso, trucos e ingredientes.

El pulpo gallego de la ría es de los mejores del mundo; su acentuado sabor a mar y su color característico ayudan a identificarlo. Además de ser más oscuro, tiene una cabeza más pequeña que los de altura y dos hileras de tentáculos en zigzag en vez de una.

El pulpo à feira es un pulpo hervido, aderezado con sal gorda, un buen aceite de oliva y pimentón. El pulpo a la gallega es el pulpo à feira con cachelos (patatas tiernas gallegas).

El pulpo fresco –bien limpio- se debe congelar para conseguir un pulpo más tierno en el plato. Lo ideal es guardarlo en el congelador 48 a 72 horas para que el agua que contiene se congele, aumente de volumen y rompa las fibras musculares de la carne del pulpo, ablandándolo. Esto antiguamente se conseguía mazándolo y golpeándolo, incluso contra las rocas recién pescado.

Te detallamos una receta deliciosa para preparar con nuestro Pulpo de la Ría. ¡Pruébala y cuéntanos cómo quedó!

Autor: Delmaralplato

Ingredientes

6 PAX

  • 1 pulpo de la ría de aprox. 1,5-2 kg
  • 2 patatas por persona, preferentemente gallegas y del mismo tamaño
  • Aceite de oliva virgen extra de 1ª
  • Pimentón de la Vera dulce y picante (mezclado)
  • Sal gruesa

Elaboración

1

Descongela el pulpo en la nevera 24 horas. Usa un bol grande o una cazuela porque va a soltar mucho líquido.

2

Pon una olla grande de acero inoxidable, con abundante agua, al fuego. Cuando rompa a hervir, añade el pulpo, espera un minuto, cógelo por la cabeza y comienza a “asustarlo”: déjalo un minuto fuera, vuélvelo a meter 1 minuto, y así tres veces seguidas. Esto se hace para evitar que se despelleje. En seguida verás cómo se enroscan sus patas (se “lleva un susto”).

3

Cuece el pulpo durante unos 40-45 minutos a fuego medio, aunque esto variará dependiendo del tamaño. Lo mejor es que lo vayas pinchando de vez en cuando para ver cuándo está tierno. Hazlo en la parte más gruesa de los tentáculos, la que toca con la cabeza. Al pincharlo, debe ofrecer la resistencia de una patata cocida.

4

Saca el pulpo del agua y déjalo reposar.

5

En el mismo agua dónde has hervido el pulpo, echa las patatas -y si pueden ser patatas gallegas o cachelos, mejor-. Cuécelas durante 15-20 minutos. Sácalas y reserva.

6

Vuelve a introducir el pulpo 1-2 minutos en el agua de las patatas, para darle un golpe de calor. Sácalo y escúrrelo.

7

Corta el pulpo con la ayuda de unas tijeras: las patas en rodajas de aprox. 1 cm de grosor y el cuerpo en trozos no muy grandes. Intenta picarlo todo igual: primero la punta más grande, y después compensando según avanzas, cortando trozos más pequeños.

8

Moja un plato de madera con el agua caliente de la cocción. Coloca en el fondo las patatas y sobre ellas los trozos de pulpo, formando una capa.

9

Aliña con sal gruesa. Espolvorea con la mezcla de pimentón. Riega abundantemente con aceite de oliva virgen extra.

10

Sirve caliente.

11

La tradición dice que es mejor comer el pulpo con palillos. Aconsejamos acompañar al pulpo con un buen bollo de pan gallego (para mojar) y un Albariño seleccionado.


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