Esta semana te hablamos de los pasos para abrir sin rodeos una centolla. Toma nota:

Necesitarás: una tabla de madera, una fuente, un cuchillo grande y un martillo.

1-Lo primero : separa las patas de la cabeza, tirando de ellas a la vez que las vas girando.

2-Sujeta bien el caparazón y con ayuda de un cuchillo grande junto a la boca -en la separación del caparazón superior e inferior- haz palanca para levantar el cuerpo de la centolla. Separa con cuidado, pues saldrá también la tripa. Además, se podrían derramar los líquidos y corales del interior.

3- La parte superior que se desprende tiene en los laterales unas zonas grises: son las branquias. Retíralas con cuidado y tíralas.

4- Con el cuchillo grande, parte por la mitad el interior de la centolla y, a su vez, cada mitad en tres trozos.

5- Machaca las patas ligeramente con un martillo para romperlas y que te sean más fáciles de comer.

6- Revuelve la parte líquida que está en el caparazón con una cuchara, intentando arañar los restos de las paredes.

Puedes servir el cuerpo de la centolla tal cual junto al caparazón y las patas, o sacar la carne de cada trozo y meterla en el interior del caparazón junto con los jugos, a tu gusto.

Te dejamos un vídeo muy bien realizado de cómo abrir una centolla aquí. 

En Galicia nos gusta comer la centolla tibia. ¡Buen provecho!

La foto que ilustra este post proviene de http://www.galiciaunica.es.

 

Categorías: Consejos para cocinillas

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